Tengo 15 minutos antes de empezar a "tener que estar lista", pero tengo que escribir para no volverme loca, or worst.
Durante los últimos meses, he oído que algunas personas, quizás la mayoría, dice que este año "nos" trató horrible... he oído mil ideas de por qué, desde la numerología, que porque 2025 es el año 9, y marca el final, hasta cosas más cuerdas como que todo es consecuencia de las cosas que hiciste y de las que decidiste no hacer. La cosa es, que para mí fue un buen año, quiero pensarlo, porque francamente he tenido peores, o quizás no, pero no quiero que en mi cabeza quede este año marcado para siempre como el peor de mi vida, o el que me trató peor, o hasta quizás, siento que si no empiezo a hacer las cosas que disfruto, me puede ir peor. Pero, ¿qué es lo que disfruto?
En fin, yo siento que a este año tengo muchas cosas que agradecerle. Empezando porque económicamente estuve bien, tuve dinero para hacer muchas cosas, y otras que no hice por gastármelo en tonterías, pero eso ya es pedo mío, como siempre. No sé por qué hoy estoy tan triste si, en realidad, fue un buen año, me reí mucho, lloré mucho, también... Este año me dio mucho tiempo para experimentar, para agregarme conocimiento que quizás aún no estoy usando como quisiera, pero sé que lo empezaré a usar, pude aprender a hacer velas que era algo que quería hace mucho tiempo... Me parece que tengo que curarme de ciertas ataduras mentales que tengo gracias a la sociedad, estoy dejando ir amistades que pensé que me hacían bien, pero ya no; caducaron. Aprendí más sobre styling, aunque ese se me hace un mundo al que es difícil entrar y sin duda es elitista... Talvez esas también son ideas que no son mías. Esta ciudad es... engañosa, aunque quizás no es la palabra que quiero, pero yo me entiendo. Es como una casa de los espejos, pero no sé si la ciudad o la sociedad. Entre más avanzas, más conoces, más te enfrentas a ti mismo y a tus reflejos a través de otros espejos, puede que nada sea real y si buscas la salida puede que choques con un espejismo, con otro tú, pero en el fondo si confías en ti, desde tu centro, lo logras...
Cuantas pendejadas escribo cuando me siento perdida. Otra de las cosas que tengo que agradecerle a este año es que me permitió podrirme hasta que ya no pude más, me dejó flotar hasta que me cansé y empecé a ahogarme. Aprendí muchas cosas, me frustré demasiado, me perdí. Y en ese camino de perderme, me di cuenta de que había perdido a lo que había pedido siempre. Es chistoso que leyendo diarios u hojas sueltas que he escrito hace tanto, tanto tiempo, siempre decía que mi vida tenía que ser de dos, porque sola no podía. ¿Me programé yo sola? ¿Realmente manifesté a alguien para...?, iba a decir arruinarle la vida, pero no creo que haya sido así. Una relación de 13 años, maybe. Nos conocimos a finales del 2012 y desde el principio debió haber huido de mí, no lo hubiera culpado, quizás ahora ya ni nos recordaríamos. Pero decidimos quedarnos, los dos. Aunque si lo veo en retrospectiva, había claras señales de que yo también debía walk-away. Él un poco más joven que yo, yo un poco más traumatizada que él. Avanzamos juntos durante tantos años, literal nos acabamos de criar juntos. Crecimos, nos aportamos cosas, nos apoyamos en todo, nos amábamos, cogíamos intensamente, nos reíamos, jugábamos, amanecíamos, viendo pelis, emborrachándonos, cocinando, éramos solo él y yo, y el perro. Claro, por eso ahora me sentía abandonada. Hace mucho, no somos solo él y yo, y el perro. Hace poco encontré muchos ss en mis fotos, de cuando él me escribía cosas bonitas, mensajes cortitos, pero que siempre me hicieron sentir querida; quizás en la vida real yo veía otras cosas que no me dejaban enfocarme en esos momentos de amor. Y así me fui amargando, me fui haciendo impaciente, mi corazón se fue endureciendo y mi mente empezó a buscar escapes. Me arrepiento de cosas que hice, sin duda. Me arrepiento más de las cosas que no hice, y sobre todo de las que dejé de hacer, y de las que permití que dejáramos de hacer. La confianza se fue diluyendo y el amor que nos tenemos muto. Hasta que este año, después de mucho llorar, dije las palabras mágicas. Las únicas palabras que una vez que se dicen, ya no se pueden desdecir, ya no se pueden borrar, no importa lo que se haga. "Ya no quiero estar contigo".
Hay que agradecerle a este año que me dio el valor, o el sufrimiento que me hacía falta para llenar ese vaso. Aprendí y sigo aprendiendo, como Goya. Duele todos los días, sí. Siento que me estoy mutilando, sin duda. Tengo miedo de todo, pff. 13 años, after all.
Hay que agradecerle a este año por los amigos que se rieron con nosotros, por los que lloraron con nosotros, por los que nos vieron llorar y nos tendieron una mano. Por los que dijeron nuestro nombre en una habitación con opciones. Y a los que no hicieron nada de eso, pues también gracias, porque de todo se aprende, verdad.
Después de esta pequeña catarsis, solo me queda seguir siendo agradecida por todo lo bueno y lo no tan bueno que me pasa. Tengo a mi familia, aunque lejos, tengo a una que otra amiga... Tengo trabajo, tengo ideas, soy una persona creativa que se perdió un poco, pero el 2025 me ayudó, me empujó más bien, para ya por fin volver a mí. Gracias querido 2025, te voy a recordar toda la vida, así, sin etiquetas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario